Colangitis esclerosante primaria

¿Qué es?

Es una enfermedad progresiva, en la que los ductos biliares se van dañando lentamente.
La bilis es un líquido que produce el hígado y que viaja hasta la vesícula biliar en donde es almacenada hasta que se necesita en el intestino delgado, en donde ayuda a digerir las grasas y las vitaminas liposolubles.
Los ductos biliares, que son los pequeños tubos por los que pasa la bilis del hígado a la vesícula biliar y después a los intestinos, disminuyen progresivamente en tamaño debido a inflamación y cicatrización.
La bilis, en lugar de pasar a la vesícula biliar se acumula en el hígado y daña sus células, ocasionando fibrosis y después cirrosis.
El bloqueo de los ductos biliares por acción del tejido cicatricial, también puede ocasionar infecciones.

¿Cómo se adquiere?

No se conoce la causa exacta de esta enfermedad, aunque a veces existe en conjunto con otras enfermedades inflamatorias del colon como la colitis ulcerativa, lo que sugiere una posible asociación. También se cree que puede deberse a infecciones por virus o bacterias, a problemas del sistema inmune y a factores genéticos.
Esta enfermedad afecta a ambos sexos pero es más común en hombres.

¿Cuáles son los síntomas?

La colangitis esclerosante puede existir por años antes de que se desarrollen síntomas. Cuando están presentes estos pueden ser:
 Comezón en la piel.
 Fatiga.
 Ictericia.
Sin embargo, los síntomas no son contínuos, ya que pueden presentarse y desaparecer. En ocasiones cuando los conductos biliares se infectan, puede haber episodios de fiebre con escalofríos y dolor abdominal.

¿Cómo se diagnostica?

Muchas veces se diagnostica al encontrar pruebas de función hepática anormales cuando se realizan análisis de sangre de rutina. Para confirmar el diagnóstico se hacen estudios de imagen como colangiografía, rayos “X” con contraste o resonancia magnética.

¿Cómo se trata?

No hay tratamiento específico para esta enfermedad. Existen tratamientos para aliviar los síntomas como la comezón y para facilitar el flujo de la bilis. A veces se dan suplementos de vitaminas.
Dependiendo del curso de la enfermedad, se pueden administrar antibióticos para controlar las infecciones que se pueden presentar.
Es posible que el médico proponga hacer algún procedimiento que mejore el flujo de la bilis como por ejemplo insertar un “stent” por medio de endoscopía, que mejorará temporalmente los síntomas.
Cuando el daño al hígado avanza, éste pierde la capacidad de realizar sus funciones y si el daño es avanzado puede presentarse falla hepática. El trasplante de hígado es una posibilidad terapéutica para los pacientes con colangitis esclerosante avanzada, con buenas posibilidades de éxito y buena calidad de vida.