Donación de órganos

Los órganos pueden donarse en tres formas:
1. Donador con muerte cerebral. La mayoría de los órganos provienen de donadores con muerte cerebral, que se encuentran conectados a una máquina de ventilación (respiración) y cuyo corazón no se ha detenido todavía. La muerte cerebral significa que el suministro de sangre al cerebro se ha interrumpido de manera irreversible y que el cerebro ya no está con vida. En esta situación, algunos órganos funcionan todavía mientras se continúe con la respiración mecánica y el corazón aún no se haya detenido.

 

2. Donador sin latido cardiaco o cadavérico. Cuando un donador potencial es identificado, el personal del hospital lo plantea a la familia para ver la posibilidad de la donación de órganos. En muchos casos, las familias pueden encontrar que la donación de órganos es un consuelo después del deceso de la persona.

 

3. Donación en vida. Los familiares o, de manera menos común, alguien que está emocionalmente relacionado con el paciente también pueden donar órganos en vida. Por mucho, el tipo más común de donación en vida es de riñón, pero también es posible la donación en vida de una parte del hígado (segmento hepático). También se puede donar un lóbulo pulmonar, tejidos que se regeneran como los progenitores hematopoyéticos, o bajo ciertas condiciones especiales, piel y hueso.

 

Las personas con ciertas infecciones, cáncer o que son mayores de 65 años, generalmente no son candidatos para donación.
La donación de órganos puede ser tácita, cuándo la persona no manifestó en vida su negativa a que sus órganos sean utilizados para trasplantes después de su muerte y para la que se necesita el consentimiento del familiar responsable o expresa, cuando la persona manifestó su deseo verbal o escrito por medio de una Trajeta de Donador Voluntario o del Documento Oficial de la Donación.
Si una persona NO quiere que sus órganos sean donados después de su muerte puede también manifestarlo a través de un documento público o privado debidamente firmado.
Si te gustaría que tus órganos sean donados para trasplante es importante que lo platiques con tu familia por que ellos serán tus portavoces cuando sea necesario.

 

 

Donación en México

El trasplante de órganos, tejidos, y células es un tema relativamente nuevo en nuestro país, se presenta como una oportunidad invaluable para aquellos pacientes con padecimientos crónico-degenerativos cuya consecuencia es la insuficiencia de algún órgano y para los que en la mayoría de los casos un trasplante es la única opción de corregir la falla y por supuesto conservar la vida. Para su realización se involucran muchos aspectos sociales, éticos, legales, médicos y psicológicos, que deben tomarse en cuenta.

 

 

Donación de hígado en vida

La donación en vida, donde un fragmento de hígado es tomado quirúrgicamente de un donador vivo, es una forma importante de proporcionar órganos sanos para trasplante. El riesgo de que se presenten complicaciones que pueden ocasionar la muerte en personas que necesitan de un hígado aumenta debido al largo tiempo de espera para un trasplante hepático de un donador cadavérico, por lo que la donación de un fragmento de éste órgano proveniente de un familiar es cada vez más frecuente y aumenta las posibilidades de supervivencia en este grupo de pacientes.
Cuando la operación se realiza de un adulto a otro adulto se trasplanta todo el lóbulo derecho del hígado del donador, pero para un niño sólo se requiere una pequeña porción del lóbulo izquierdo. No todas las personas son candidatos a ser donadores por los riesgos que el donar un fragmento del hígado así como de la misma cirugía representan. Sin embargo, las personas que donan un fragmento de su hígado se pueden recuperar completamente en 2-3 meses, y su hígado se regenera al 90% de su tamaño original en algunos meses.

 

 

Si quieres más información consulta la página del Centro Nacional de Trasplantes: www.cenatra.salud.gob.mx