Encefalopatía hepática

¿Qué es?

Es un conjunto de disfunciones cerebrales que pueden ocurrir cuando se tiene una enfermedad severa del hígado (aguda o crónica). Entre el 30 y el 70% de los pacientes que padecen una enfermedad severa del hígado como la cirrosis desarrollan encefalopatía hepática.

 

¿Por qué da?

Ocurre cuando el cerebro entra en contacto con toxinas que circulan en la sangre porque no han sido limpiadas por el hígado, principalmente el amonio que proviene de la degradación de las proteínas.
La encefalopatía hepática sólo ocurre si:
 Hay enfermedad hepática severa (aguda o crónica) y/o
 Hay circulación colateral porto-sistémica funcional o anatómica, es decir, que existen otros vasos sanguíneos que llevan la sangre del intestino a la circulación general sin pasar por las células del hígado, como normalmente debe suceder.

 

Algunas condiciones como la deshidratación, el sangrado gastrointestinal, el uso de algunos medicamentos, el aumento de las proteínas en la dieta, una infección o tener estreñimiento pueden disparar la encefalopatía hepática en los enfermos del hígado.
La encefalopatía crónica es generalmente un signo de que se tiene cirrosis descompensada.

 

¿Cuáles son los síntomas?

Los síntomas neurológicos y mentales se presentan en varios grados de intensidad y en diferentes combinaciones y son:
 Cambios en los hábitos de sueño.
 Dificultad para escribir.
 Puede provocar un tipo especial de temblor en las manos llamado asterixis.
 Alteraciones de la conciencia: como desorientación, cambios en el estado de ánimo, agresividad, falta de concentración, mala memoria, somnolencia, sopor y coma en casos severos.

 

La gravedad de los síntomas es variable. En casos muy leves sólo los parientes cercanos que conocen bien al paciente pueden notarlos.

 

Los médicos utilizan una clasificación de 1 a 4 para las diferentes etapas de la encefalopatía, en los que toman los síntomas y signos como medida, siendo el nivel 1 el más ligero y el 4 el más grave. En el nivel uno, por ejemplo, un síntoma es cambios de personalidad y un signo dificultad para escribir (apraxia), mientras que en el nivel 4 un síntoma es un coma profundo y los signos el tono muscular disminuido e hiporreflexia.

 

El diagnóstico precoz es de gran importancia. La encefalopatía hepática es reversible si se detecta a tiempo.

 

¿Cómo se trata?

La terapia se enfoca en normalizar la función del hígado, los parámetros de laboratorio y eliminar los factores que la hayan podido disparar. El tratamiento consiste principalmente en la prescripción de medicamentos, limpieza del intestino y control dietético estricto de la cantidad de proteínas, carbohidratos y grasas. Como es una condición metabólica compleja, el tratamiento dependerá de las condiciones específicas de cada paciente y de cómo vaya respondiendo a éste.

 

El diagnóstico oportuno y el tratamiento de la encefalopatía hepática son importantes para mantener la calidad de vida del paciente.